Sunday, March 18, 2007

Jero descubre la herencia genetica

Jero: Papá, por qué nos parecemos a nosotros mismos?

(aquí hay que saber entender que quiere decir un niño de 7 años con esa pregunta, que no es obvio de inmediato, quizá sólo para otro niño de 7 años; y es que los adultos estamos acostumbrados a un mundo de preguntas concretas y precisas, cuya forma a veces se presopune... tano, que a veces la gente no escucha ni nada. Si no, fijaos cuando alguien pregunta si una silla está libre.... La pregunta más general es "¿Está ocupada?"... Pero todo el mundo entiende "¿Está libre?" y contesta que si. Por lo tanto, para el que pregunta, la silla debería estar ocupada... y es solo el intercambio de miradas, la postura del interlocutor... es decir, lo que llama canal inferior Daniel Goleman en su libro "inteligencia social"... lo que cuenta en ese preciso instante. Pues con los niños es igual, ellos ponen todos sus recursos en describir sus dudas, sus ideas.)
Por donde estábamos...

Jero: Papá, por qué somos como somos.

(Es de los más impresionante como los niños echan mano de lo que ya saben hacer para verbalizar ideas complejas, preguntas completamente nuevas para ellos. Incluso ellos se impresionan de estar verbalizando una idea, que podría ser una locura, no lo saben, pero que les acaba de venir a la cabeza, como una iluminación)

Jero: Papá, por qué somos así... quiero decir... por qué yo soy así y no de otra manera...

Y ahora viene el momento culminante, eso que hace increíble hablar con niños, eso que te dice que uno no sabe de donde vienen las ideas, que a lo mejor ya llevamos encima, a lo mejor están por el aire esperando a ser cazadas...

Jero: para ser yo así, como soy, mamá y tu pudistéis elegir o fue algo así a suertes...

Yo me quedo de piedra, sonrio de la sorpresa, y pienso como no caer en la tentación de ser ridículo y hablarle de semillitas, pero tampoco de ser un ingenuo y hablarle de Mendel... aunque claro, los guisantes son siempre más intuitivos... sobre todo porque se comen. Todo lo que se come y se puede digerir es más intuitivo.... de hecho, a entender un texto le decimos "digerir"... o quizá soy yo aquí´el único tragón?

Para Jero en principio parece que sería muy normal que los padres pudieran elegir a sus hijos. Por otro lado, Jero se pregunta, y por qué me han elegido así? Cuando le expliqué que un niño se parece a su padre y a su madre, y que dentro de estas limitaciones, todo funciona a suertes, parece que comenzó a sentirse satisfecho. Luego intenté explicarle que el tenía un poquito de cada uno, al igual que yo tenía un poquito de mi padre y mi madre, y que por tanto el tendría un poquito también de sus abuelos. Todo esto pareció emocionarle al principio, pero luego se sintió seguramente abrumado por la recursividad del asunto, y se volvió hacía la nintendoDS dispuesto a encarar el último desafío de los héroes de la patrulla planetaria en la búsqueda de rocas mágicas para poder despertar a los spectrobes y así salvar la galaxia.

2 comments:

Josep said...

Lagrimilla de emoción... que bonito. Me gusta mucho: "Incluso ellos se impresionan de estar verbalizando una idea, que podría ser una locura, no lo saben, pero que les acaba de venir a la cabeza, como una iluminación".

Marina Guardiola-Bufí said...

Que mono! Jo també vull un Jero!