Los niños tienen una visión del mundo muy especial, tan especial que todos deberíamos tener una materia en clase que se llamara algo así como "regresión a la infancia". Podría ser una clase en la universidad, que es cuando casi todos comenzamos a jugar a ser adultos, y se nos olvida lo que era el mundo cuando éramos niños. Parece que cuando uno se hace adulto, se complica la vida, se la complica a otros, le da vueltas a todo, todo tiene un matiz, un por qué. Para un niño todo es fácil, todo es cuestión de querer o no querer.
Jero: tengo hambre
... al rato ...
Yo: toma Jero, aqui tienes la comida.
Jero: no, ya no tengo hambre.
Yo: Pero como? Pensé que tenías hambre?
Jero: Papá, no has oido hablar de eso que cuando quieres algo, y no lo tienes inmediatamente, se te pasa enseguida?...
Jero es, ante todo, mi hijo. También es ese personaje con el que comparto algunos dias a la semana. Ese que saber sacar lo bueno y lo malo de mi, que me hace reir y desesperar, pero sobre todo, que me hace sentir vivo y que hace que todo tenga sentido en la vida.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
0 comments:
Post a Comment